Hay una tendencia en el diseño de interiores de alta gama que, paradójicamente, consiste en dejar espacio. No en el sentido físico del término —aunque también—, sino en un sentido más sutil y más difícil de articular: dejar partes de una casa sin resolver del todo. Sin decorar hasta el último rincón. Sin anticipar cada uso posible. Sin cerrar cada decisión antes de que el habitante haya...




