Hubo un tiempo en que el lujo residencial se asociaba de forma casi automática a la visibilidad. Grandes fachadas, direcciones reconocibles, propiedades pensadas para impresionar a primera vista. Pero el mercado premium ha evolucionado. Hoy, para muchos compradores de alto nivel, el verdadero valor ya no está en ser visto, sino en poder elegir cuándo aparecer y cuándo desaparecer. La privacidad se ha...




